Israel: sepultan a familia que estuvo de rehén más de un año
CONFLICTO. Miles de personas salieron a las calles durante el funeral de una madre y sus dos hijos, quienes fueron secuestrados por Hamás.
Miles de personas salieron a las calles de Tel Aviv para despedir a Shiri Bibas y sus hijos Ariel y Kfir (de 4 años y 9 meses cuando fueron secuestrados), cuyos cadáveres fueron entregados el fin de semana a Israel por parte de Hamás, que tomó a la familia de rehén durante el ataque masivo del 7 de octubre de 2023.
"Es muy triste. Sus vidas pudieron haberse salvado", dijo a EFE desde la ya conocida como Plaza de los Rehenes, en Tel Aviv, la israelí Shiri, de 46 años. Entre llantos y con un niño en brazos, la mujer reconoció tener miedo por el futuro de sus hijos y pidió que renuncie el Gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu.
"Siento personalmente que el gobierno no me representa ni representa lo que quiero para Israel. Deseamos que todos nuestros rehenes regresen", añadió la mujer.
El dolor del padre
A unos cien kilómetros de la plaza, abarrotada por las personas que siguieron el sepelio de los Bibas a través de una retransmisión en directo, el también exrehén y padre de los niños, Yarden, les recordaba con tristeza durante su entierro. Él mismo fue liberado de Gaza en un canje el pasado 1 de febrero.
"Ariel, espero que no estés enfadado conmigo por no protegerte adecuadamente y por no estar ahí para ti. Espero que sepas que he pensado en ti todos los días, cada minuto", dijo el progenitor, con la voz entrecortada, en un cementerio cerca del kibutz Nir Oz, a pocos kilómetros de distancia de Gaza y donde la familia fue capturada.
"Espero que estés disfrutando del paraíso. Estoy seguro de que estás haciendo reír a todos los ángeles con tus bromas tontas e imitaciones. Espero que haya muchas mariposas para que las observes, tal como lo hacías durante nuestros picnics", continuó Yarden sobre su hijo mayor, capturado con tan solo 4 años.
En todo el país
Antes del inicio del entierro, miles de israelíes se echaron esta mañana a las carreteras del país, para acompañar al cortejo fúnebre que transportó a los tres cuerpos en una furgoneta negra.
En imágenes aéreas, se observa a numerosas personas en las veredas, agitando banderas israelíes y globos naranjas en honor al pelo rojizo que tenían tanto Ariel como Kfir; un color que ha arropado durante más de un año la lucha del resto de familiares e israelíes por la liberación de los cuatro Bibas.
La hermana de Yarden, Ofri Bibas Levy, aseguró en su discurso durante el entierro que recordaría a sus sobrinos y cuñada "felices, riendo; como una familia". También reiteró que sus muertes eran evitables y pidió al Gobierno investigar lo sucedido y asumir responsabilidades.
"Durante dieciséis meses he estado hablando de ustedes en todas partes. Eso siempre me hacía daño y aumentaba la añoranza, pero hablar de ustedes también los mantenía presentes, vivos. ¿Cómo puede ser que ya no estéis aquí?", dijo la tía.
Pese a que el brazo armado de Hamás, las Brigadas al Qasam, anunció a finales de noviembre de 2023 la muerte de los Bibas en un supuesto ataque aéreo israelí en Gaza, Israel dijo ser incapaz de verificarlo.
Solo el pasado 20 de febrero, los cuerpos de los dos niños fueron devueltos a territorio israelí junto al de otro exrehén, el periodista y pacifista Oded Lifshitz, de 83 años y enterrado ayer en kibutz Nir Oz.