Trump remece la economía mundial y anuncia aranceles de 10% para Chile
EE.UU. En el llamado "Día de la Liberación", el mandatario impuso un arancel mínimo de 10% a la mayoría de los países, y castigó con los más altos a Camboya (49%), China (34%), India (26%), la UE (20%); también Venezuela (15%) y Nicaragua (18%).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer la imposición de gravámenes recíprocos a países de "todo el mundo", en el marco del denominado "Día de la Liberación", y declaró aranceles del 10% a Chile y a la mayoría de los países, junto con tasas arancelarias más altas sobre docenas de naciones que tienen superávits comerciales con Estados Unidos.
La medida, que amenaza con desestabilizar gran parte de la arquitectura de la economía global y con desencadenar guerras comerciales más amplias, para Trump va a "traer un crecimiento nunca visto" y "más rápido de lo que se cree". "Este es uno de los días más importante en la historia de los Estados Unidos", dijo.
El mismo 10 % de arancel mínimo que el mandatario republicano le impondrá a nuestro país, afectará a Argentina, Brasil, Ecuador, Perú y Colombia (ver tabla arancelaria), y justificó esta medida porque, según dijo, estos países contemplan aranceles del 10% para productos estadounidenses.
Asimismo, Trump mostró un gráfico mientras hablaba en la Casa Blanca que indicaba que EE.UU. cobraría un impuesto del 34% sobre las importaciones de China, de 20% sobre las importaciones de la Unión Europea, de 26% sobre India y 25% sobre Corea del Sur, 24% sobre Japón y 32% sobre Taiwán.
La más alta, sin embargo, recayó sobre Camboya: 49%.
"Uno piensa de la Unión Europea que es muy amigable: nos estafan. Es muy triste verlo. Es tan patético; 39% (nos gravan), les vamos a cobrar el 20%", explicó Trump sobre la UE. Además comunicó aranceles del 15 % para Venezuela y 18% para Nicaragua. El de Israel será de 17%.
El mandatario explicó que el "arancel recíproco" del 10 % entrará en vigor el próximo 5 de abril, en tanto que las tasas por encima de este porcentaje lo harán el día 9.
No obstante, Trump decidió dar un alivio a México y Canadá al prorrogar la pausa que había determinado hace un mes para los productos cubiertos por el tratado de libre comercio T-MEC.
En un evento en La Rosaleda de la Casa Blanca, el presidente utilizó una retórica agresiva para describir un sistema de comercio global que EE.UU. ayudó a construir después de la Segunda Guerra Mundial, y afirmó que "nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, esquilmado" por otras naciones.
Plan trump
Trump declaró una emergencia económica nacional para lanzar los aranceles, que espera produzcan cientos de miles de millones en ingresos anuales. Ha prometido que los empleos manufactureros regresarán a EE.UU. como resultado de los impuestos, pero sus políticas corren el riesgo de causar una desaceleración económica repentina, ya que los consumidores y empresas podrían enfrentar fuertes aumentos de precios en autos, ropa y otros bienes.
"Los contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años", dijo Trump en declaraciones en la Casa Blanca. "Pero eso ya no va a suceder más".
Trump cumple de esta forma una promesa clave de campaña al imponer lo que llamó aranceles "recíprocos" a los socios comerciales a través de la Ley de Poderes de Emergencia Internacional de 1977, en un intento extraordinario de remodelar la relación comercial de EE.UU. con el mundo.
Reacciones Y LOS AUTOS
La decisión del arancel global de 10% generó reacciones inmediatas. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, dijo que introducir gravámenes a la UE "es una medida que considero equivocada y que no conviene a ninguna de las partes".
También en el Viejo Continente, el Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas vaticinó que la medida "traerá pérdidas a ambas orillas del Atlántico". "Aranceles recíprocos de EE. UU. sobre el vino de la UE: un duro golpe al comercio vitivinícola entre la UE y EE. UU.", lamentó el gremio.
Finalmente, Trump recordó que su país iba a imponer un arancel del 25% a todos los automóviles fabricados en el extranjero a la medianoche de ayer, destacando la cantidad de países que imponen aranceles elevados a los vehículos que se fabrican en EE.UU. "Ninguna de nuestras empresas tiene permitido entrar en otros países. Y lo digo, amigos y enemigos, y en muchos casos, el amigo es peor que el enemigo en términos comerciales", declaró ayer.
Añadió que "estos horrendos desequilibrios han devastado nuestra base industrial y han puesto en riesgo nuestra seguridad nacional". No obstante, dijo que no culpa a otros países por "esta calamidad", y responsabiliza a los expresidentes y líderes que no hicieron su trabajo.